CRÍTICAS

‘SAUVAGE’ | ¿VALE LA PENA?

La prostitución masculina es un mundo aparentemente invisible del que muy poco se ha escrito y cuya existencia no se conoce en profundidad. En cuanto al tema existen muchos estigmas, como que se trata de un mundo glamoroso, pero el director Camille Vidal-Naquet nos ofrece un retrato honesto y muy crudo en su ópera prima.

Leo, es un chico de 22 años, guapo y perdido, que vende su cuerpo por dinero. Vive el día a día de forma marginal, respondiendo sin límites a las solicitudes de sus clientes. No se queja, no dice nunca no, aunque busca de manera ingenua un poco de amor y de humanidad. Esa es la historia de Sauvage (Salvaje), primer largometraje del director francés.

Más allá sobre el morbo de una historia sobre sexo entre hombres. La película habla de gente que está en la precariedad, que vive en la calle, y tenemos la tendencia a pensar que esa gente no tiene sentimientos. Las calificamos de la peor manera y no les vemos como individuos con sentimientos. Pero dejemos algo muy claro, el personaje de Leo (Félix Maritaud) la prostitución no lo define, no es un prostituto, es un ser humano que se define, antes que nada como eso, como un ser humano. Y este es el gran atractivo de Sauvage, su motor es mostrar a un personaje que puede conservar intacta su integridad en un mundo brutal.

Para lograrlo, Vidal-Naquet pasó tres años hablando con prostitutos callejeros que tenían relaciones con hombres y que subraya que no están escondidos, sino que están delante de nosotros aunque no les queramos ver. Este trabajo se plasma en la dignidad con la que trata a su personaje, en su retrato natural y realista del sexo, rozando lo explícito, y en su mirada sin prejuicios y sin posicionamiento.

Sauvage, es de esas películas pequeñas, pero que a la hora de revisarlas y digerirlas se hacen grandes. La dirección es bastante buena, es mas quiero ver mas de Camille Vidal-Naquet. Pero, sin dudarlo, lo mejor de Sauvage es la salvaje actuación de Félix Maritaud. La complicidad entre ambos es pura carne y corazón.


¿VALE LA PENA?

Se trata de una película honesta, que no se anda con sutilezas ni remilgos, que muestra sin tapujos una realidad incómoda, no apta para mentes puritanas y homófobas. No busca tanto reivindicar los derechos de la comunidad LGBT sino implorar el derecho de toda persona a ser amada. Dura, cruel, directa, demoledora pero sensible. Tremendamente necesaria, y que no solo el mundo gay es Call Me by Your Name.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *