LA CASA LOBO | ¿VALE LA PENA?

La ganadora a la Calavera de Oro en el pasado Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror Mórbido de México fue uno de los títulos más destacados de los fanáticos del género, al mezclar un folklorico cuento de hadas con una animación tanto siniestra como seductora. La Casa Lobo es el primer largometraje chileno en stop-motion que ha dejado un buen y surrealista sabor de boca en varios festivales de cine al estar inspirada sutilmente a las heridas que dejaron las dictaduras y guerras sucias en Latinoamérica.

INSPIRADA EN HECHOS REALES

Durante más de tres décadas, en un predio a 350 kilómetros al sur de Santiago de Chile hubo violaciones de menores, esclavitud, torturas y asesinatos de opositores, secuestros, tráfico de armas, retenciones forzosas, adiestramiento de paramilitares, cánticos germanos y mucha, mucha verborrea religiosa. Colonia Dignidad, la secta dirigida allí por el alemán Paul Schäfer, reprodujo desde 1961 uno de los esquemas de dominación más infames y eficaces del siglo XX ante el silencio y la indiferencia de todo el mundo. Cuando a mediados de los noventa se destapó todo, la sociedad chilena pudo ver a unos extraños alemanes, muy pobres, que se hacían llamar colonos,que no hablaban español, no sabían qué era un ordenador, cuándo era su cumpleaños o que vivían en un país que había sufrido una dictadura atroz.

Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, Schäfer ofreció sus instalaciones a la temible Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía secreta de Pinochet. De esa forma, Colonia Dignidad se transformó en pieza clave del aparato represor de la dictadura y los sótanos donde almacenaban las patatas se convirtieron en un centro de sofisticadas torturas e insoportables interrogatorios dirigidos por el propio Schäfer.

Alrededor de 350 personas fueron torturadas. Más de un centenar fueron asesinadas y enterradas en algún lugar de la propiedad. Hoy, Colonia Dignidad se llama Villa Baviera y se ha reinventado como complejo turístico. La mayoría del centenar de colonos que aún habita en el enclave lucha por rehacer su vida y aprender a convivir con la sombra de Schäfer, quien murió en prisión a los 88 años.

HORROR HECHO A MANO

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Los artistas plásticos y cineastas Joaquín Cociña y Cristóbal León juegan a inventar el mito de una película de animación realizada en un asentamiento alemán fundado en Chile con un propósito pedagógico: mostrarle al mundo las virtudes de una pequeña comunidad que ha vivido aislada del entorno. Esta película encontrada muestra la historia de María, una niña alemana que se escapa de la Colonia y se ve atrapada en una misteriosa casona, en la que una extraña presencia altera las formas y trastoca la realidad, llevando a la pequeña a experimentar un oscuro universo lleno de referentes góticos y horror psicológico.

Con su cuidadoso trabajo de stop-motion, La Casa Lobo establece un diálogo entre el cine y las artes plásticas, que se llena de resonancias políticas y surrealistas. Esta bizarra película cuyo proceso de realización ha sido exhibido en varios museos del mundo, cuestiona con humor negro los usos propagandísticos del cine, al mismo tiempo que redescubre el lado más oscuro de los cuentos de hadas.

Esta obra tardo cinco años en realizarse y retrata una atmósfera de una psique dañada en un mundo perturbador, que afortunadamente involucro al publico mas allá de sentarse en una sala de cine a ver una pantalla. No fue un proceso normal de rodaje, ya que la película fue filmada en 12 museos y galerías de Chile, Argentina, México, Hamburgo, entre otros sitios. Instalaron su taller durante dos meses en cada uno de los lugares y se ponían a trabajar frente a la gente, como en una exposición. Otro detalle del filme y de su creación, es que todo lo que se ve en la cinta es en tamaño real. No son maquetas como las que se suele utilizar en stop-motion, la técnica que aparenta el movimiento de objetos estáticos por medio de una sucesión de imágenes fotografiadas.

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Los realizadores optaron por el plano secuencia para contar la historia en una casa donde todo puede ser transformado, donde todo se va construyendo y desmoronando en una atmósfera claustrofóbica, de acecho y siniestra. Si bien la producción fue de carácter experimental, los realizadores se pusieron reglas para afrontar el rodaje. Una de ellas fue que gran parte de los materiales que utilizaron fueran desechos. Cociña y León logran unir la pintura con escenarios reales y una técnica parecida al papel maché, pero utilizando cinta de embalaje, pegamento líquido y cartón.


¿VALE LA PENA?

Definitivamente La Casa Lobo no es una película para todo el mundo, pero deslumbra por todo el trabajo artesanal que se encuentra en ella y por exponer algo de lo que casi nadie habla en este lado del charco: el nazismo en Latinoamérica.

 

LO MEJOR: Su arte macabro, bizarro y hermoso.
LO PEOR: Las voces.

Checa funciones aquí: Cineteca Nacional

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