ASÍ FUE EL ÚLTIMO DESFILE DE JEAN PAUL GAULTIER

En el marco del Paris Haute Couture Fashion Week, el francés realizó su último desfile después de 50 años en la moda. Con sus atuendos innovadores se convirtió en uno de los diseñadores más importantes en el mundo.

El telón del teatro Chatelet parisiense se abre y aparece un cortejo fúnebre, un grupo de fornidos bailarines trasladan un féretro coronado por los famosos conos que dieron forma al icónico sujetador que el francés diseñó para Madonna y que le hizo mundialmente conocido. Boy George canta Back to black de Amy Winehouse, y Gaultier se ríe de su propio funeral como diseñador.

Su legado, una colección compuesta íntegramente por ropa y tejidos reciclados: retales y prendas que ha ido rescatando, como él mismo explica en su nota de prensa, de los archivos, armarios y colecciones que ha creado en sus 50 años de carrera. “Siempre me ha gustado mezclar, especialmente cosas que en principio no pegan. Me encanta el mestizaje de prendas, personas, razas y géneros. Cuando sabemos mirar hay belleza por todas partes”, sentencia.

El casting estuvo integrado por 250 modelos para una gran noche. Se reunieron amigos del diseñador además de celebridades de la pasarela, cine y música, como Dita Von Teese, Rossy de Palma y a Gigi y Bella Hadid. Exibiendo sus propuestas para la próxima temporada Primavera/Verano 2020.

Más de una hora de show y 1.800 invitados puestos en pie, entre los que se encuentran la flor y nata de la industria de la moda. Incluidos algunos de sus colegas —reunidos excepcionalmente para homenajear al maestro— como Nicolas Ghesquiere, Christian Lacroix o Dries Van Noten. También asistieron Anne Wintour, la respetada directora de Vogue USA, pasando por modelos y exmodelos como Carla Bruni, Inès de la Fressange, Laetitia Casta, Eva Herzigová, Andrés Velencoso o los diseñadores Isabel Marant, Clare Waight Keller y Nicolás Ghesquière, entre otros.

Para Gaultier, un virtuoso de la moda, el diseño es siempre un juego de colores y materiales. De niño, a menudo pasaba días en el salón de belleza de su abuela y veía lo que una mujer con maquillaje puede hacer de sí misma. Pero no solo trabajaba con modelos súper delgadas, sino que también hizo que mujeres mayores y con sobrepeso y piercings mostraran su moda.

La colección que presentó fue una especie de álbum recordatorio de los grandes hitos que nos deja su legado, desde que debutara allá por 1976: sus cuerpos de malla tatuada, los mil y un juegos en los que reinventó la camiseta marinera. Sus coqueteos con la cultura asiática, incluso pudimos recordar ayer su pasión por el folclore español.

Gaultier admitió entre bambalinas que la mecha que motivó esta despedida fue su reciente espectáculo “Fashion Freak Show”, donde vio la energía que aún podía desprender la moda cuando se pone al servicio del arte y la diversión. Una idea que le ha motivado a repensar su carrera a sus 67 años.

Voy a continuar la alta costura con un concepto que estoy poniendo en marcha y que anunciaré dentro de poco; haré exposiciones, espectáculos, me dejaré guiar por nuevas aventuras”, dijo a la prensa.

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